21/7/08

De las pinturas rupestres a Internet: Episodio I

De las pinturas rupestres a Internet: Episodio I

“Lo sustancial no reside en el medio elegido, sino en la función que éste cumple: la de abrir a los educandos canales de comunicación a través de los cuales socializan los productos de su propio aprendizaje”
Mario Kaplun



Desde los inicios de la Humanidad los diferentes tipos de lenguajes (visuales, escritos, orales, iconográficos, etc.) han actuado como puentes de comprensión para acceder a la realidad. Pero a lo largo de la historia algunos de estos lenguajes han quedado relegados a campos de conocimiento específicos (la iconografía hacia las artes) y otros han sido galardonados como los “universales” caso particular el lenguaje oral y escrito.
En la actualidad Internet viene a comportarse como la “caja de Pandora” primordial, en la cual todos los lenguajes han sido integrados nuevamente, y esto no es solo un evento tecnológico sino que es un

El invento del alfabeto en torno al año 700 a. C., constituyó el cimiento para el desarrollo de la filosofía y la ciencia occidentales tal y como los conocemos en la actualidad. Esto hizo posible construir un puente entre la lengua hablada al lenguaje, con lo que se separó lo hablado del hablante y se posibilitó el discurso conceptual (HAVELOCK, 1982). Este vital momento permitió alcanzar un nuevo estado mental denominado “la mente alfabética”.
Esta mente alfabética tuvo sus costos para la expresión humana, porque separó la comunicación escrita del sistema audiovisual de símbolos y percepciones, tan importante para la comunicación humana (CASTELLS, 1996), así el discurso escrito suprimió y arrojó el mundo de los sonidos e imágenes al campo de las artes. Habría que remontarse a un período de la vida del ser humano que abarca aproximadamente desde unos 40000 a 10000 años, precisamente el final del último período glacial. Sin duda la atracción que ejerce este período se debe en parte al hecho de que las culturas desarrolladas parecen “haber sido creados por hombres como nosotros”[i] por hombres que en el Siglo XX fueron llamados Cro-Magnon. Acaso lo más importante de todas las realizaciones de estos Homo sapiens-sapiens fue el arte. En las paredes y los techos de las cuevas, en figuras de arcilla, en objetos decorados, estos hombres exhibieron una maestría artística sin precedentes. Esta maestría se puede relacionar con un trabajo realizado por Randall White[ii] titulado: “El pensamiento visual en la Edad de Hielo”. Este trabajo descubre el registro arqueológico que, de repente, hace unos 35000 años, se produjo una explosión de imaginería visual: representaciones de animales, finamente tallados en piedra, hueso y marfil. La pregunta clave es: ¿Obedeció esa eclosión a una progresión biológica o resultó de un extraordinario desarrollo de la capacidad cultural de nuestros antepasados? En las raíces de todos estos adelantos hay una creciente capacidad de pensar y comunicarse por medio de imágenes[iii]. Esta capacidad creciente podría explicar el florecimiento del progreso tecnológico que caracteriza al Auriñaciense[iv], las innovaciones en el dominio de la imaginación espacial y visual no son independientes del adorno corporal. Adornar el cuerpo es un modo de construir y objetivizar una serie de diferenciaciones sociales. Esta nueva capacidad de aislar atributos y transferirlos a otro contexto tendría profundas repercusiones. Este tipo de pensamiento visual es tan corriente hoy en medios técnicos que resulta difícil darse cuenta de que pudo tratarse de un paso adelante relativamente reciente y revolucionario en el campo de la cultura. En la obra de Brooke Hindle[v], especialista en historia de la ciencia durante muchos años en la Universidad de New York, se considera el carácter revolucionario que el desarrollo del pensamiento visual pudo tener. Sus estudios de la revolución industrial ponen en relieve el significado de la manipulación de la imagen. Señala que casi todos los inventores industriales pensaron en términos de imágenes y acentúa el importante papel de la “explosión” del dibujo en las innovaciones técnicas. Quizá no sea una coincidencia que las primeras imágenes representativas aparecieron durante uno de los principales períodos de innovación tecnológica y social de toda la historia de la humanidad.
White agrega a esta idea de innovación visual, el lenguaje como trasfondo de dichas revoluciones. Para servir de base a un nuevo cambio social, técnico y comunicativo. Los avances de aquella época presuponen, sin embargo, innovaciones en el manejo de las imágenes. Aunque para estas innovaciones determinados tipos de instrumental neuronal eran un requisito previo. Pero él explica que el comienzo de las representaciones icónicas no ha de interpretarse como el paso de un umbral neurológico. Al contrario, fue con más probabilidad, una transición cultural[vi], basada en la implementación de convencionalismos representativos y compartidos.

Haciendo un salto de varios siglos hacia delante, un joven en la actualidad se halla familiarizado con el mundo de la imagen. El estudiante lleva ventaja sobre su profesor, al menos por tres razones (APARICI – GARCIA, 1998):
1. El período de formación del joven ha estado repleto de estímulos visuales.
2. El contacto con dichos medios le ha hecho aprender a descodificar el lenguaje audiovisual con mayor rapidez que sus mayores.
3. La facilidad para expresarse en imágenes es algo casi connatural a las actuales generaciones de jóvenes.
El educador debe asumir estas cuestiones y que ha sido formado con otra base cultural que puede provocarle un distanciamiento con el lenguaje de la imagen. Toda forma de expresión tiene sus propias normas, su propia estructura. Suele suponerse que las imágenes forman un lenguaje transcultural que todos pueden entender e interpretar, pero no es así (APARICI –GARCÍA, 1998). La memoria, la experiencia y el marco cultural de un individuo varían de una sociedad a otra e intervienen directamente en la “lectura” de la imagen de la realidad. La realidad es, al mismo tiempo, una y múltiple.
Esta idea se complementa con lo que expresa Castells cuando menciona que en la actualidad una transformación tecnológica está integrando varios modos de comunicación en una red interactiva, es decir la formación de un supertexto y un metalenguaje integra (por primera vez en la historia) en el mismo sistema las modalidades escrita, oral y audiovisual de la comunicación humana.
Es interesante conocer el aporte de Mabel Pipkin Emong[vii] sobre la dicotomía planteada con relación a que si es mejor un libro tradicional o uno electrónico. Antes de exponer una respuesta esta autora se inclina por considerar algunos argumentos para superar dicha dicotomía. Por ejemplo la neuropsicología y la psicolingüística iluminan este problema cuando especifican las funciones que tradicionalmente cumple cada uno de los hemisferios cerebrales, autores como Mc Luhan y Marshall (1990) estiman que los estudiantes presionan el uso del hemisferio derecho por el empleo de la televisión y otros medios electrónicos, enfrentándose a las exigencias de los proyectos o diseños curriculares en los cuales se requiere el uso del hemisferio izquierdo[viii]. Ante esta situación se debe considerar que independientemente del soporte que se utilice (PIPKIN, 1998) libro impreso versus libro electrónico, la lectura de dichos textos en la escuela tiene que conciliarse con estrategias que dinamicen orienten y faciliten la comprensión de los niños.

[i] Este comentario es de Philip E. L. Smith, Profesor de Antropología de la Universidad de Montreal (extraído de la colección: Orígenes del hombre tomo 9 “El Hombre de Cro- Magnon (I) (1993).
[ii] Doctor en Filosofía en la Universidad de Toronto. Profesor de Antropología de la Universidad de N. Y. Parte del trabajo descrito en este capítulo surgió al percatarse de que los museos norteamericanos tenían enormes colecciones de arte y utensilios de la edad de Hielo en Francia. Su artículo se encuentra en la revista de investigación y ciencia nº 156. (1989).
[iii] En los últimos tiempos el lenguaje iconográfico ha estado ocupando muchos espacios en los medio de comunicación (cine, TV., video clip, etc.) por ende su poder de comunicación es utilizado entre los jóvenes.
[iv] Período del Paleolítico que caracteriza el estilo de fabricación de utensilios que se extiende desde los 35000 a los 20000 años.
[v] Citado en el trabajo de Randall White
[vi] Los autores señalan que la imagen es utilizada en la mayoría de los casos, como un medio para o un vehículo de, y que los medios de comunicación pueden servir como instrumento de pensamiento y reflexión en sí mismos. Además la imagen es particularmente apta para otro modelo didáctico de carácter participativo, que puede convertir el proceso de enseñanza y aprendizaje en un acto con sentido en sí mismo y en su respectivo contexto.
[vii] Profesora de ciencias de la educación y especialista en educación diferenciada (UN de ER) además de otros y numerosos artículos, publicaciones y trabajos.
[viii] Mabel Pipkin cita un trabajo de Sacks (1990) que plantea que se puede profundizar las relaciones entre ambos hemisferios a través del sistema de comunicación de los sordos, ya que demuestra que las gramáticas espaciales tridimensionales, diferentes del lenguaje, están ubicadas en el hemisferio izquierdo, aunque tradicionalmente estas funciones estaban localizadas en el hemisferio derecho. En estos estudios se comprobó que los signos – lenguaje de los sordos – conversaban y enfatizaban ambas facetas, la icónica y la abstracta.
Artículo publicado en el Diario Norte - Año 2006
Autor Marcos Sola

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